¿Sería posible algún día que nos quedáramos sin combustible en mitad del campo y que, lejos de llevarnos un disgusto, bajáramos y recogiéramos unas cuantas setas para poder llegar por lo menos a la gasolinera más cernana? La respuesta es no, pero lo cierto es que los champiñones podrían reducir el nivel de contaminación de los actuales combustibles.

En treinta años podremos comprar champiñón diesel y sim plomo.

En treinta años, ¿podremos comprar champiñón diesel y sin plomo?

La respuesta está en unos componentes químicos encontrados en los champiñones que podrían sustituir los metales pesados que se encuentran en la composición de los combustibles y de las baterías. Lo han anunciado especialistas de la Universidad de Oxford. Dicen que lacasse es una enzima que producen los hongos que crecen sobre troncos en descomposición y que serían un excelente sustituto para los metales pesados, ya que, además, su producción es barata y son muy abundantes. Los productores de energía están a la espera de los primeros resultados y Greenpeace está encantada con la idea. Pero eso sí, se cree que hasta el año 2030 no se verán los primeros productos con esta tecnología.

Visto en guardian.co.uk